domingo, 9 de diciembre de 2007

latentes




Ellas duermen esperando que una suave nota despierte sus cuerpos pétreos .

Quien sabe si las ocurrirá lo mismo que en el cuento de la bella durmiente, pero a veces cuando toco una escultura toma vida.

7 comentarios:

Orestes (Ex Al) dijo...

La vida de las esculturas es algo que siempre me he planteado. A veces dentro de ellas esta la vida del propio escultor.
Cada vez que veo en Roma La Pietá, pienso que Miguel Angel tiene que estar rondando.
Un beso

isobel dijo...

tienes razón pero yo por lo que tengo debilidad es por las obras "inacabadas", allí es donde veo al verdadero Miguel Ángel, cuando golpea, cuando acaricia... prefiero la piedad de la catedral de Florencia, naturalmente no es lo mismo la juventud que la madurez,todas tienen su lado bueno, pero al final de su vida...era simplemente un genio que nos mostraba su alma.

Unknown dijo...

isobel, y cómo quedamos nosotros sin esas notas? creo que también somos algo de estatuas... meras rocas.... esperando a ser despertadas.

isobel dijo...

sin esas notas...no sentimos, nos quedamos inertes y frios

Landahlauts dijo...

Están vivas... ahí, observándonos... siempre lo he pensado.

Saludos.

isobel dijo...

y hablan... que lo sepas

Kryss ZR dijo...

La moyoría de las escultores me imponen y supongo que será por algo, un halo misterioso las rodea